La Coordinadora Ecuatoriana de Agroecología se adhiere a:

 La Comisión Nacional de Agroecología y las Organizaciones de Productores y Consumidores reunidas en Latacunga, frente al debate de la nueva ley de semillas

MANIFESTAMOS:

Nuestra preocupación porque la Asamblea nacional retoma el debate de la ley de semillas en el contexto de la firma del tratado comercial con la Unión Europea, poniendo en evidencia que el gobierno pretende armonizar marcos legales por exigencia de la UE,  que permitan la aplicación de tratados como la UPOV 91, la ampliación de derechos de propiedad intelectual, entre otros, la ley de semillas junto con la ley INGENIOS colocan nuestras semillas y conocimientos ancestrales en el juego del libre mercado.

Para los agroecólogos/as  la consulta prelegislativa es un mecanismo para legitimar varios aspectos totalmente inmorales,  ya denunciados por campesinos, indígenas, consumidores y varios sectores de la sociedad, entre otros:

-       Se intenta expropiar las semillas campesinas de manos de sus legítimos cuidadores, dejando de lado las conquistas logradas en la Constitución, para  dar paso a las ambiciones de las empresas transnacionales de controlar el mercado de las semillas y los insumos, para lo cual necesitan impedir su libre circulación.

-       La agricultura campesina diversa y agroecológica es la principal fuente de conservación de las semillas y conocimientos, estas fortalezas están en riesgo, puesto que la propuesta de ley propone normar la agroecología, cuando la demanda masiva es que normen la agricultura convencional que es la que contamina y causa daños sociales. No permitiremos que la agroecología sea expropiada por las empresas capitalistas

-       No aceptamos que los Sistemas de Garantía Participativos (SPG) pasen a manos del MAGAP, puesto son una construcción social creada por organizaciones campesinas para el mercado interno, nose aplica a los sistemas  ancestrales de semillas, porque éstos no son de carácter mercantil, exigimos se respeten y conserven estos sistemas porque son base de la identidad de nuestros pueblos y la seguridad para que siga existiendo y multiplicándose la agrobiodiversidad.

-       La exigencia de la certificación no es más que una herramienta para control del mercado, que a nombre de la sanidad vegetal se pretende imponer. Los sistemas campesinos de producción e intercambio de semillas  por décadas, han solventado el mercado interno  de alimentos de Ecuador, la acusación de que son la causa de baja productividad no tiene respaldo de estudios serios, más bien las semillas campesinas están adaptada a los variados climas y suelos de nuestro país.

 EXIGIMOS

 ¡Libre circulación de las semillas campesinas¡¡

¡Se fortalezca la agroecología en manos campesinas¡

¡Soberanía Alimentaria YA!