Por su parte, Olivera, J. (2001), refiriéndose al manejo y conservación de suelos  y como sugerencias básicas para la planificación y transición al sistema agroecológico, recomienda en primer lugar, que la familia campesina y los promotores realicen conjuntamente un minucioso diagnóstico del subsistema suelo para identificar las potencialidades y las debilidades que se presentan en su manejo.

“Todo proceso de transformación del sistema productivo tiene que empezar analizando y proyectando las distintas mejoras”, estas mejoras pueden ser:

“Si el suelo tiene pendiente y por lo tanto esta sujeto a erosionarse, la medida más atinada será iniciar con actividades que regulen este fenómeno, con prácticas que tengan correspondencia con la capacidad de recursos y mano de obra que dispone la familia campesina. En este proceso se tienen que buscar aliados naturales, como los siguientes”:

 

 

  • Se tiene que planificar la producción y el aprovechamiento de la materia orgánica. El productor puede disponer de estos recursos, que implica usar: estiércoles, Munch (cubierta de suelo), composta, abono verde, rastrojos, etc., lo que se pueda producir sin mayores dificultades
  • Se recomienda el uso de fertilizantes poco solubles, como la roca fosfórica
  • Se debe utilizar el Boro, elemento fundamental y de escasa proporción en la mayoría de nuestros suelos
  • Se sugiere usar el biol como un fertilizante foliar y también de aplicación al suelo
  • Sería muy importante empezar a familiarizarse con las propiedades y el uso de los micro elementos del suelo

Bibliografía:

Olivera, Julio. 2001. Manejo Agroecológico del Predio. Guía de Planificación. 1 era. Edición. Coordinadora Ecuatoriana de Agroecología –CEA- Página: 43-44