ABONO FERMENTADO TIPO BOKASHI.

Es uno de los abonos fermentados más fácil y rápido de hacer por los agricultores, demora alrededor de 15 días su fermentación, dependiendo del tipo de clima en el que nos encontremos. Involucra nueve ingredientes básicos.

 

1. Una fuente de nitrógeno en el abono, pude usarse: Gallinaza de aves ponedoras bajo techo, pude sustituirse por sangre o harina de pescado, estiércoles o majadas. Se usan 300 kg.

2. Carbón quebrado en partículas pequeñas. Pueden utilizarse también los residuos de cenizas y carboncillos que quedan como restos en las cocinas de leña. Sirve Para mejorar la calidad y estructura del suelo. Se usan 150Kg.

3. Harina de arroz, concentrado de cerdos, afrechillo y / o cualquier tipo de harina rica en carbohidratos para proveer de energía a los microorganismos y acelerar el proceso de fermentación. Se usan 30 kg.

4. Cascarilla: de arroz, café, hierba seca, paja de habichuela (fréjol), pajas de maíz, trigo, cebada finamente picada. El objetivo de esta, es mejorar las características físicas del suelo, ampliando su porosidad y por consiguiente la aireación, infiltración y retención de humedad.

Esto mejora las condiciones existentes para la actividad microbiológica y un buen desarrollo radicular de las plantas. Se usan 300 kg.

5. Carbonato de calcio: Cal agrícola o cal dolomítica. Regula la acidez dentro del abono. Se usan 15kg.

6. Melaza: miel de purga, miel de panela. Es la principal fuente de energía para el proceso de fermentación. Es rica en potasio, calcio, magnesio y contiene elementos menores como boro. Se usa un galón. Se recomienda disolverla en agua antes de aplicarla.

7. Fermento: Levadura de pan, mantillo de bosque, Bokashi o alguna fuente de inoculantes microbiológicos para el proceso de fermentación. Se usan 300 gramos. La levadura es necesario disolverla en agua.

8. Tierra superficial del bosque: Es rica en microorganismos. Esta da homogeneidad y ayuda a retener o liberar gradualmente nutrientes. Se usan 300 kg.

9. Agua: tiene la función de homogenizar la mezcla y crear un ambiente propicio para el desarrollo y la reproducción de los microorganismos. Se aplica agua hasta humedecer la mezcla.

 

Los agricultores deben preparar este abono en un sitio protegido del sol, las lluvias y el viento. El piso debe ser a nivel y en lo posible tierra firme. Con las cantidades anteriormente mencionadas, se produce una tonelada de abono tipo Bokashi. Cada uno de los ingredientes se coloca en capas, sucesivamente y luego se empieza a mezclar con el fin de hacer una masa homogénea, procurando humedecerla con la solución de melaza y levadura. Una vez terminada la etapa de mezcla y controlada la uniformidad de la humedad, se la extiende en el piso de tal forma que el montón tenga entre 1,20 y 1,5 metros de ancho y máximo 50 cm. de alto, lo que facilita su adecuada aireación. Si se eleva demasiado la temperatura, se puede “quemar” el abono e interrumpir el proceso de fermentación. El aumento de la temperatura es un indicador de que el proceso se está realizando. Es importante tener presente que durante el resto del proceso, la mezcla no debe humedecerse más, porque daña el proceso. Para controlar la temperatura, la mezcla debe voltearse inicialmente dos veces al día (durante 3 o 5 días), posteriormente se lo hará una sola vez al día. Recordemos que es necesario tener presente, que el sitio donde se prepara debe estar aislado, puesto que en los primeros días salen malos olores. Luego de estar listo el bokashi, se guarda en sacos, el tiempo máximo de duración del abono es de 3 meses, pasado este tiempo los microorganismos pierden su actividad.

 

Posible orden de las capas:

1. Cascarillas

2. Tierra superficial rica en microorganismos.

3. Fuente de proteína (Gallinaza)

4. Carbón partido

5. Mogolla o harina

6. Cal agrícola

7. Agua

Nota: Los abonos tipo Bokashi solo se recomiendan para iniciar un proceso de producción agroecológica. Pero NO se recomienda su uso permanente por su alto potencial de microorganismos, los que a mayor cantidad pueden generar procesos de competencia.

Bibliografía:

Salazar Villarreal Myriam Del Carmen, 2010. "Alternativas para la Recuperación de la Fertilidad de los suelos en nuestras Fincas y Chacras". Revisión y estilo: Juan Gabriel de la Roche. 1ra Edición. Quito, Ecuador. Diseño Y Diagramación: Patricio Hidalgo Hojas y Signos. Coordinadora Ecuatoriana de Agroecología – CEA. Pontevedra 553 y Vizcaya. Quito – Ecuador. Páginas: 12 - 14.

La Autora: Cooperante Progressio-CEA. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..